Los animales fueron rescatados en distintos puntos del litoral bonaerense con cuadros de desnutrición, deshidratación, heridas y muda incompleta. Después de meses de rehabilitación en el Centro de Rescate de la Fundación Mundo Marino, volvieron juntos al océano en San Clemente del Tuyú.
San Clemente del Tuyú, 20 de abril de 2026. — Quince pingüinos, trece de la especie magallánicos (Spheniscus magellanicus) y dos saltarines (Eudyptes chrysocome), volvieron al mar después de ser rehabilitados por la Fundación Mundo Marino. Los ejemplares habían sido hallados en distintas localidades del litoral bonaerense entre junio de 2025 y marzo de 2026.
En su gran mayoría presentaban cuadros de desnutrición y deshidratación. «Los cuadros son los que vemos habitualmente, pero con un nivel de compromiso mucho mayor. Muchos animales llegan en condiciones muy críticas, y eso reduce significativamente sus posibilidades de recuperación», señaló Sergio Rodríguez Heredia, biólogo y responsable del Centro de Rescate de la Fundación.
Algunos de los ejemplares llegaron con heridas compatibles con cortes de redes de pesca -rectos, profundos, como trazados por un hilo-, y uno mostraba lesiones irregulares distribuidas por todo el cuerpo, atribuibles a un ataque de perros.
Por otro lado, el caso más singular fue el de un pingüino saltarín adulto ingresado desde Pinamar que llegó empetrolado. El petróleo destruye la microestructura de las plumas que, en condiciones normales, actúan como una barrera impermeable al agua y al frío. Al impregnarse con hidrocarburos, esa barrera colapsa: el agua penetra hasta la piel, la temperatura corporal cae y el animal entra en hipotermia. Para revertir ese daño, el ejemplar debió atravesar un lavado especializado que permite remover el petróleo sin dañar aún más las plumas. Una vez limpio, el animal debe reordenar cada pluma con el pico – un comportamiento llamado acicalamiento- hasta recuperar la capa impermeable.



