El animal, un macho subadulto de casi 200 kilos, fue rescatado en Santa Teresita. La necropsia confirmó que había recibido un disparo de arma de fuego varios días antes y que la herida derivó en una sepsis. El caso vuelve a poner el foco sobre los conflictos que pueden producirse cuando la fauna silvestre, en su propio ambiente y en busca de alimento, interactúa con actividades humanas.
San Clemente del Tuyú, 2 de septiembre de 2026. — Un lobo marino de un pelo (Otaria flavescens) de casi 200 kilos murió después de permanecer varios días con una grave herida provocada por un disparo de arma de fuego. El animal fue rescatado en Santa Teresita por el equipo de Fundación Mundo Marino, tras un aviso de Fundación BioCosta. Al momento del rescate presentaba un cuadro grave, producto de una infección ya avanzada que había comprometido su estado general. Los veterinarios que lo evaluaron en la playa advirtieron rápidamente un marcado decaimiento: el animal permanecía casi inmóvil y apenas reaccionaba ante la presencia y el acercamiento de las personas. Fue trasladado al Centro de Rescate, donde el equipo veterinario intentó estabilizarlo, pero murió poco después de su ingreso.
El caso vuelve a poner en evidencia las consecuencias que puede tener la interacción entre las actividades humanas y la fauna silvestre cuando un conflicto termina resolviéndose mediante la violencia. El mar es el ambiente natural de estos animales: allí se desplazan, se alimentan y buscan los recursos necesarios para sobrevivir. Al mismo tiempo, es un espacio donde se desarrollan distintas actividades productivas con las que pueden entrar en contacto.



